Reciclando patrimonios

Investigación creativa para la recuperación de construcciones patrimoniales

  • Textos: Andrés Morales.
  • Fotos: Paloma Palomino.

Las casas y edificios, al igual que todos los objetos que nos rodean, con el paso del tiempo requieren trabajos de mantención que permitan conservarlos en buen estado y adecuarlos a las necesidades contemporáneas. Si bien es cierto que una antigua construcción requiere, por lo general, diversas adecuaciones para acoger la vida moderna de forma óptima, las posibilidades de reconversión son innumerables, haciendo de cada proyecto una oportunidad única, a la medida de su habitante y que conjugue la calidad de vida con el disfrute de nuestro pasado arquitectónico.

La recuperación de construcciones antiguas para darles un nuevo uso es una práctica sumamente antigua. Muchas veces esta operación era una solución práctica, como la reutilización de ruinas medievales para la edificación de palacetes neogóticos del siglo XIX en Europa; o también era una declaración política, como fue el caso de la reconversión de templos incaicos en gigantescas catedrales barroco-latinoamericanas. Sea como fuere, la reutilización de estructuras obsoletas y con alto contenido simbólico es parte inherente del habitar urbano y se da en todas las culturas del mundo.

En nuestros tiempos, la conservación del patrimonio arquitectónico residencial tiene como principal dificultad la falta de recursos para mantener las construcciones en óptimas condiciones. Generalmente, estas casonas llevan décadas sin recibir ningún tipo de adecuación, lo que hace que se encuentren en precarias condiciones: sistemas eléctricos obsoletos y peligrosos, baños excesivamente amplios y con problemas de calefacción, un sistema de alcantarillado deficiente, y así, una lista interminable de fallas y complejidades. Además, por lo general, la distribución de sus espacios responde a una lógica antigua, con numerosas habitaciones, muros, puertas y rincones oscuros, lo que se contrapone al habitar actual, el cual privilegia espacios más abiertos, luminosos y funcionales.

Por otro lado, las casas antiguas tienen grandes cualidades que son prácticamente imposibles de encontrar en las nuevas edificaciones. En primer lugar, son casas construidas con materiales nobles, por lo que no es extraño encontrar en ellas tabiques de maderas de roble o raulí, pisos de parquet de coigüe, eucaliptus o lingue; grandes puertas de madera sólida, vitrales de hermosos colores unidos con la técnica del emplomado, molduras de yeso, maderas talladas, tejas de arcilla y cerámica; y a veces, con algo de suerte, chimeneas de mármol o algún espejo biselado con marco de bronce empotrado en el muro. Otra cualidad de estas casonas es la altura de sus cielos, generalmente con un mínimo de dos metros y medio de altura y pudiendo llegar incluso a una altura de cinco metros, lo cual se transforma en una oportunidad al momento de pensar en su reconversión. Son espacios versátiles, algo indefinidos, que un día pueden ser un comedor y al día siguiente transformarse en un dormitorio, una oficina o incluso un restaurante. Esta flexibilidad de usos también es un valor presente en este tipo de construcciones patrimoniales.

Al momento de adaptar estas estructuras a las demandas contemporáneas, es importante contar con un buen criterio, poniendo en valor lo que haya que destacar y cambiando lo que genere problemas en el habitar. Una forma de comenzar es recopilando antecedentes históricos de la construcción que se quiere recuperar. Fotos antiguas, relatos familiares, planos originales e incluso artículos de prensa pueden contribuir a la reconstrucción de la historia del inmueble. Así, es posible reconocer todas las modificaciones que ha sufrido en su historia, los daños que los terremotos pueden haber ocasionado en su estructura principal y los usos que haya tenido en el tiempo. Con esta línea de tiempo clara, las estrategias para recuperar los espacios son más concretas y focalizadas.

Al cruzar esta información con lo que se registra en terreno es posible obtener pistas de cómo intervenir el edificio, respetando sus diferentes capas de historia. Esta estrategia general puede considerar la restauración completa de algunos espacios, recuperando los materiales originales y manteniéndolos en sus ubicaciones preexistentes, así como también la demolición de zonas excesivamente deterioradas o poco funcionales. Congeniar lo antiguo con lo nuevo es un desafío y requiere una experticia profesional que va más allá de lo meramente arquitectónico, pues involucra disciplinas como la historia, la estética y la ciencia de los materiales. Por ello es deseable trabajar en equipos multidisciplinarios, donde las distintas experiencias se conjugan para lograr así un resultado óptimo.

Es inevitable que en la recuperación de este tipo de construcciones no surjan imprevistos. Muros que parecían estructurales resultan no serlo; vigas de madera, aparentemente en buen estado, son en la práctica nidos de termitas; o cañerías que se unen con las de la casa vecina y desembocan en una misma cámara de alcantarillado. Trabajar en remodelaciones y rehabilitaciones de construcciones con valor patrimonial es adentrarse en un mundo de incertezas, pero a la vez resulta una experiencia única: la posibilidad de descubrir construcciones increíbles, con una arquitectura fantástica, repleta de detalles, colores y olores, y además ser parte de su puesta en valor y de su traspaso a las nuevas generaciones. No es exagerado afirmar que este es un trabajo de reciclaje patrimonial, ya que, al igual que como se reusan o reciclan los objetos, la restauración y recuperación de edificaciones permite aprovechar de mejor manera los recursos que ya están ahí. Es una inversión que tiene sus complejidades, pero que termina entregando espacios de calidad, ubicados en lugares céntricos y en barrios consolidados. Este tipo de proyectos son valiosos por ser espacios irrepetibles, únicos en su estilo, pequeños “lujos” ocultos en la ciudad.

FVB Propiedades.-

Arbotante – Arquitectura & Patrimonio.

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1 Comment

  1. Kunch el mayo 13, 2021 a las 3:49 pm

    Fantástico

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